| ¿PORQUÉ LLEGAMOS A ESTA CRISIS? (Informe Julio 2001) Para poder salir de una crisis es necesario saber porqué se llegó a ella. Son muchas las razones combinadas que nos han llevado a esta crisis, pero considero que los cuatro factores de mayor incidencia son los espacios que está dejando el Poder, la evasión fiscal, el aumento de los egresos públicos y la falta de planteos de Políticas de Estado para llegar al objetivo previsto. Cuando en los años 90 el gobierno fue definiendo una serie de cambios estructurales, escribí un paper en el cual en algunos de los párrafos expresaba textualmente:
Cambiamos la década y podemos afirmar que ese espacio que ha dejado el Estado no ha sido ocupado en su totalidad. Ahora nos encontramos frente a otro hecho quizá más dramático. El gobierno está dejando espacios de Poder y aquí si se exige una reacción inmediata por parte de las autoridades, ya que de no actuar, esos espacios podrían ser ocupados por quienes no han sido legítimamente autorizados por el voto. Otro factor que nos ha ido empujando a esta crisis es la evasión fiscal. Es muy común escuchar en algunos políticos cuando están defendiendo alguna posición, expresiones tales como: ¿Quién no tiene algún jubilado cerca? o ¿Quién no tiene algún desocupado cerca? , también deberían preguntar ¿quién no tiene un evasor cerca? Evidentemente esta pregunta les resulta antipática, ya que la omiten. Es imposible una reactivación cuando por causa de la evasión una parte del aparato productivo está subsidiando a la otra parte. Muchos políticos y economistas se alteran ante la palabra subsidio, pero pocos se ocupan de crear las armas materiales y psicológicas para disminuir la evasión. Como tercera causa de magnitud respecto de lo que nos ha llevado a esta crisis, menciono al descontrolado aumento del gasto público en estos últimos años. Algunos políticos hacen constante referencia a las ganancias excesivas de algunas empresas y al aumento de la deuda pública, pero ninguno se anima a hablar del aumento del gasto primario a nivel nacional y provincial, cuyo monto total es muy superior al incremento de la deuda pública más los ingresos por privatizaciones en esos años. Ese aumento astronómico de los egresos nacionales y provinciales es lo que le ha quitado capacidad adquisitiva a la población ya que ha sido en gran parte financiado con impuestos. Es decir, se retiran fondos del aparato productivo para compensar el incremento de los egresos públicos. Imaginemos el país que tendríamos si durante todos esos años en que creció el PBI, los egresos del Estado Nacional y los provinciales se hubieran mantenido constantes. Por esto llegamos a la crisis que hoy vivimos y de la que podremos salir en forma definitiva cuando los políticos entiendan su rol y bajen los egresos públicos. La mayoría de los políticos tienen claro que hay que ir a déficit cero, lo que no entienden es que para lograr ese déficit cero debe bajarse el gasto y no aumentar los ingresos públicos con fondos del sector productivo. Por último, la falta de planteos de Políticas de Estado para llegar al objetivo previsto. El eje de la POLITICA DE ESTADO que propongo se encuentra detallado en mi paper anterior (*). Si pensamos que dicho objetivo apunta al logro de un fuerte crecimiento, se deberán crear las condiciones que propicien el incremento del comercio exterior, ya que la demanda local no responderá en el mediano plazo a las pautas de elasticidad.
El calendario nos juega en contra. Los intereses creados hasta las elecciones de Octubre actúan como un velo en la visión de los políticos. Aún desde una perspectiva fuertemente optimista, no podemos esperar un cambio drástico hasta el segundo trimestre del 2002. Después de las elecciones, habrá que analizar cómo queda constituido el mapa político y qué modificaciones se realizan en el Ejecutivo. Los inversores en proyectos productivos esperarán que avance la nueva formación y en función del análisis que hagan decidirán sus inversiones. Los inversores en proyectos productivos son los únicos que podrán crear las condiciones para la reactivación. Esta permitirá disminuir la desocupación e incrementar los ingresos públicos que servirán para mejorar la calidad de los egresos sociales. Quienes proponen una reducción a la deuda pública, no analizan el otro extremo del segmento que es la inseguridad que palparán los eventuales inversores en proyectos productivos si no se respetan los compromisos contraídos. Cómo imaginan, quienes alientan esa quita, que continuará nuestro prestigio internacional con un incumplimiento unilateral. Nuestro futuro está en el comercio externo y por eso debemos proteger el prestigio de nuestra marca.
|
Todos
los derechos reservados
Prohibida su reproducción total o parcial sin la autorización de guillermocarracedo.com