| LA REACTIVACION QUE NECESITAMOS ESTA LEJOS (Informe Agosto 2000) Los esforzados discursos de las autoridades sobre la marcha positiva de la economía, se diluyen por falta de sustento y no logran crear el ambiente imprescindible para acelerar una reactivación. En lo que queda de este año y los primeros meses del que viene no se ven perspectivas para que la situación económica pueda mostrar cambios significativos que alteren la tendencia actual. ¿Porqué esta afirmación? Podemos señalar qué significa indirectamente el incremento del índice de desocupación. Cuando el empresario tiene confianza en el futuro, se prepara para ese momento con anticipación. Dependerá de cada actividad el período de antelación en que se aumentará el rol en función del comienzo de la reactivación esperada . El empresario, en general, suele anticiparse a los acontecimientos. Dado que no se ha registrado un cambio de tendencia en el índice de desocupación, podemos descifrar el mensaje que gran parte del empresariado está dando; no ven a la reactivación como un hecho inminente. ¿Porqué se retrasa tanto la tan anunciada reactivación? Para lograrla hace falta que se den por lo menos dos condiciones. Un incremento en el consumo y una mejora sustancial en la tasa de crecimiento de las exportaciones. Mientras no se vean los avances en estas dos áreas, no habrá cambios en el humor económico y éste se debatirá entre la situación actual y un probable empeoramiento. A deferencia de lo que ocurrió en el pasado, hoy el consumidor tardará más tiempo en decidir incrementar sus gastos. El gran temor al desempleo no se superará fácilmente, si a eso sumamos el clima enrarecido que se vive en materia económica y las arengas oficiales sobre la tremenda crisis heredada, es muy probable que quien disponga de un sobrante monetario, lo piense varias veces antes de dedicarlo al consumo. Seguramente en una primera etapa lo destine al ahorro. Si bien esto es positivo en el largo plazo para el país, resulta negativo para ampliar en el corto plazo la franja de consumo. En esto nos basamos esencialmente para estimar que la recuperación será muy lenta. En lo que respecta a las exportaciones, no será fácil incrementar la tasa de crecimiento. Cada día la paridad cambiaria de nuestro signo monetario se aleja más de la realidad. Este comentario produce alteraciones, pero es el resultado de la objetividad en el razonamiento. La diferencia entre el crecimiento industrial de los EEUU (como sabemos, referente de nuestra paridad) y el nuestro hace que cada vez nos alejemos más. Nuestros productos exportables son cada vez menos competitivos y los que importamos son cada vez más baratos. En los últimos años la relación de la tasa de crecimiento de nuestras exportaciones viene descendiendo en comparación con la de otros países que tienen alguna relación con el nuestro. Nuestra moneda se sigue revaluando con el mundo del euro y con algunos países asiáticos. Algo similar aunque no tan pronunciado le está ocurriendo a la libra inglesa. En los últimos días hemos leído que la revaluación de la libra ha llevado a que una de las multinacionales productora de alimentos más importantes del mundo, decidiera cerrar algunas de sus plantas elaboradoras en el Reino Unido y que una empresa de electricidad de origen japonés también allí instalada, adelantara que con la fortaleza de la libra les estaba resultando antieconómica la operación. ¿Es económica la operación en nuestro país con un peso tan fuerte? ¿Qué piensa un inversor que quiere instalar una planta en la región para exportar extra-región? ¿Qué me da Argentina y qué me concede Brasil? ¿Qué nivel de deflación necesito para compensar las tasas de crecimiento industrial de los países que afectan directa e indirectamente al nuestro? Las respuestas a estas preguntas son contrarias a nuestros intereses. En síntesis, el aumento del consumo será muy lento y el crecimiento de la tasa de exportación comparada con los países referentes será muy dificultosa . Reactivar simultáneamente revaluando la moneda es una tarea dolorosa y que llevará muchísimo tiempo. Por no decir, que es casi imposible. La reactivación que necesitamos está lejos.
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