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LA COMPETITIVIDAD ES CLAVE PARA EXPORTACIONES LOCALES- Escribe Richard Leslie Ramsay Ambito Financiero -Comercio Exterior 27-9-2001 El gobierno nacional se ha ocupado en demonizar el gasto público, poniendo de manifiesto que la falta de crecimiento e inversiones tiene su causa en los compromisos no cumplidos en los que incurrió el Estado. Entonces, el déficit cero sería la plataforma sobre la cual podría asentarse una baja de las tasas de interés y de el riesgo-país, produciendo un shock de confianza. Las voces disidentes aseguran que esto no es suficiente. Que además se necesitan políticas de Estado tendientes a propulsar la competitividad y las inversiones. Una de estas voces es la de Guillermo Carracedo, ex CEO de Bunge y Born para la Argentina y Brasil, y actual presidente de Cadec SA. Según propone, se debe crear un esquema cambiario para el comercio exterior con promoción para los fondos que ingresen identificados como «inversiones productivas». Exportar o morir, dijo el presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, en lo que marcó una firme posición de su país frente al escenario internacional. Exportar o morir, también pregona Carracedo. En entrevista con este medio, aseguró que «la Argentina se está quedando y las inversiones no sólo se están yendo a Brasil, sino que hay una cantidad de empresas locales que están emigrando». Tras nueve años como consultor independiente, Carracedo puede considerarse un amplio conocedor de inversiones productivas en el Mercosur, y estima que existe una diferencia sustancial de mentalidad entre los políticos argentinos que dicen tibiamente «empieza el tiempo de la competitividad» y los brasileños que confiesan «obsesión por exportar». «Yo creo que hay que mejorar toda esa burocracia que hay hoy en la Argentina. Pero con eso no se soluciona nada. Por más que baje la burocracia, por más que se mejoren las tasas de interés, nosotros empezamos el año imaginando cuando el dólar iba a llegar a dos reales, hoy estamos viendo que en pocos días puede estar en tres. Esa es una realidad frente a la cual la Argentina se decide a salir a competir con Brasil o cae en una situación donde la desocupación va a ser cada vez mayor», argumentó. Por ello, el empresario quiere que se defienda la marca Argentina. De acuerdo a su opinión, la deuda pública no es un fantasma. «Con la misma deuda, cuando el actual gobierno asumió, el riesgo-país era menos de la mitad de lo que es hoy y la comunidad internacional ni se planteaba la posibilidad de incumplimientos o reestructuración», explicó. Asimismo,
sostuvo que debió llevarse adelante una política monetaria
para el Mercosur cuando el real estaba uno a uno con el dólar y
el peso. Ahora, es tarde. «Para ser atractivo
en las inversiones que van al comercio exterior hay que ser competitivo.
No hay hoy ningún negocio en la Argentina donde pueda venir un
inversor para producir con vistas a poder exportar. Estamos totalmente
descolocados», enfatizó. Brasil parece hoy mejor
posicionado en la carrera por captar las inversiones regionales. «Yo
estaba en Estados Unidos cuando sucedió la tragedia del 11 de setiembre.
Estaba hablando con inversores, y ellos me demostraron claramente que
los costos para producir en Brasil es la mitad de lo que cuesta producir
en la Argentina. Y no hablo de costos indirectos sino de costos directos.
Brasil es mucho más barato. Además, otorgan beneficios fiscales»,
se lamentó. Seducir
a los inversores Al respecto, manifestó su convencimiento en que Brasil llevaría su moneda hasta un tope de 3,5 reales por dólar, si esto fuese necesario. En este contexto, los precios jugarán un papel fundamental a favor de las exportaciones del vecino país. Finalmente, profetizó con tono preocupado que «el 15 de octubre debe ser una fecha muy importante para nosotros. Si la Argentina, en un contexto de recesión del comercio exterior, no es competitivo, va a disminuir sus ventas al exterior y la desocupación va a subir a 40 por ciento».
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