SR: Estamos con Guillermo Carracedo, economista y en este último día de mercados, nos gustaría analizar y evaluar lo acontecido con Lavagna, antes y después de él, la llegada de Felisa Miceli con un cambio de escenario, el pago al fondo… ¿esto nos deja más vulnerables para el 2006?
GC: Lo que creo tenemos que analizar no es tanto a Lavagna sino al Presidente de la República, lo que a veces parece que no tiene en cuenta y a veces si y que es lo que Argentina realmente necesita: una avalancha de inversiones. Analizar lo que ha venido sucediendo a partir del 23 de Octubre. Vos siempre decís “los mercados se adelantan” y es verdad, los primeros días de octubre llegaron a sus máximos pero después comenzaron a desmoralizarse en vistas de las actuaciones del Presidente a partir de las elecciones, hablamos de lo que se inicia con la Cumbre, la anticumbre, el no querer negociar el ALCA, recibir a Chavéz y luego su viaje a Venezuela, el affaire Borocotó, el tema Bielsa, la inflación que se comienza a escapar y algunos sectores del gobierno diciendo que ellos lo sabían pero que Lavagna no hizo nada, el control o pseudo control de precios y la convocatoria a intendentes y piqueteros para actuar como veedores, la huelga de Aerolíneas… son cosas muy importantes que se ven en el exterior y que de alguna forma paralizaron a aquellos que estaban estudiando posibilidades en Argentina, los obligó a empezar de nuevo con los estudios, fijáte el pago al fondo, como dice el Presidente, este pago es neutro, nada para nosotros va a cambiar, pero para el inversor del exterior que piensa, un dólar a 3, cuando todo el mundo decía que debía estar debajo de 3, bueno lo puedo tomar como base, yo como consultor planteaba que se podía tomar como base y luego ir indexándolo, hoy ya no. Hoy tenemos que pensar en tomar 3,50 para estos estudios, que es el verdadero valor al bajar 1/3 el stock de divisas que teníamos. Bueno, todo esto trae cambios y atraso. Lo que necesitamos es una avalancha de inversiones.
SR: Guillermo, nosotros decímos que para que haya inversiones debe haber seguridad jurídica, una política dentro del marco de la democracia y esto es lo que se está analizando desde el exterior, tenemos un Presidente que no tiene reuniones de Gabinete, parecería que es el único que tiene el mando junto con De Vido en la Planificación, el resto serían sólo ejecutores y esto es lo que genera desconfianza en el exterior…
GC: Justamente, fijáte el coloquio de IDEA antes del affaire Coto, lo que se comentaba es que después del 23 de Octubre ibamos a conocer al verdadero Kirchner, sin necesidad de ser prepotente porque ya habría logrado el apoyo del pueblo y fue exactamente al revés. Gente del entorno inclusive, pensaba que un Presidente que había llegado al poder con el 22% de votos prestados, una vez que gane el aval del pueblo iba a ser más negociador, pero no fue así.
SR: ¿Todo esto se refiere a la política, pero podemos decir que todo esto va a traer problemas en el 2006 en la economía?
GC: Podemos separar política de economía al día de hoy, pero si pensamos en el inversor que evalúa instalarse en el país por cinco o diez años, él no puede separar. Argentina puede seguir creciendo, seguramente lo vamos a seguir haciendo, hay un impulso, pero en qué condiciones? En condiciones de sueldos miserables y recuperación muy rápida del capital, y ese crecimiento a la larga es negativo para la Argentina, porque si nosotros tuviéramos sueldos razonables no cerraría la ecuación, dejemos de lado el sector rural, todos los otros sectores están funcionando con sueldos al nivel de la línea de pobreza. Nos estamos engañando, las inversiones que tenemos son en condiciones miserables, tanto por sueldos como en recuperación de capital, quien invierte acá quiere recuperarlo en 2 o 3 años como máximo, Entonces vamos a crecer pero con un país de 8 millones de personas. Somos un país de 8 millones de personas y eso es tremendo.
Esto lo notás en todo, pensemos que 8 millones de personas son 2 millones de familias, por poner un número, si decimos que esas familias cambian el auto cada 4 años, estaríamos vendiendo 500 mil autos por año, esa es la realidad. Las empresas de consumo masivo, no hablo de las de consumo de lujo, piensan en un mercado de 8 millones de personas. Pasa como antes en Brasil que se pensaba, si las clases humildes comen 2 veces por día el mercado local se incrementa y si come una sola vez por día, baja. Esto es lo que nos está pasando a nosotros y para que haya cambios en este sentido, necesitamos inversiones.
SR: Hemos tenido algunos éxitos este año, por eso la economía creció un 8.9%, pero también tenemos que hacer una reforma tributaria, coincidís en esto?
GC: Por supuesto, pero digamos que en los últimos 30 años se viene hablando de reforma tributaria, cuando subió Menem teníamos la discusión del IVA o el impuesto a las ventas, pero cómo vamos a hacer una reforma tributaria en un país de 8 millones de personas?
SR: Pero si decimos que Cavallo subió el IVA 3 puntos del 18 al 21 para poder tener equilibrio en las cuentas previsionales, para poder pagar a los jubilados y hoy lo seguimos teniendo cuando eso ya pasó. El impuesto al cheque era por 6 o 7 meses y hoy lo tenemos instalado. Se vota una ley de emergencia económica cuando ya no la hay. Tenemos superávit. Entonces, que significa esto que el pueblo siempre tiene que estar sometido y pagando la ganancia que el gobierno no puede lograr?
GC: A eso le tenés que agregar las retenciones. Lo que pasa es que cuando un país hace un default como el que hizo Argentina, se pierde gran parte del crédito y eso es perder inversiones. Decimos que es un éxito “achicar” la deuda en un 60%, pero tenemos todavía 23 mil millones de dólares de hold out, que equivalen a un default casi tan grande como el Ruso y eso está ahí y no queremos mirarlo. El gobierno necesita 4 o 5 puntos de superávit fiscal porque tiene que hacer frente a la negociación del default, pensá que cuando Lavagna anunció cómo iba a pagar los nuevos bonos, él mantenía la deuda con el Fondo Monetario, no achicaba la deuda, la mantenía hasta pasando el año 2010 y se iba renovando. Entonces, todo esto que ahora hace el Presidente, este pago que tiene por objeto para él volver a ser el centro de la escena, porque cuando comenzamos a hablar enumeramos los errores que se habían cometido en el último tiempo, entonces el presidente necesitaba recuperar el centro de la escena y para eso pensó en hacer algo espectacular, tuvimos un loco que con el mismo criterio nos metió en la guerra de Malvinas y ahora alguien que dice voy a pagar, no es mi intención comparar pero sí tenemos que tener en cuenta algo, todo lo que sucede con nuestra sociedad, los chicos sub alimentados que son chicos sub normales, todo lo que hoy no se está haciendo en lo social son muertos futuros, la diferencia con la guerra era que esos chicos fueron muertos presentes.
SR: Guillermo, para terminar, ¿Sos optimista para el 2006?
GC: Mirá, hay 8 millones de personas que van a ser optimistas, pero a fin del próximo año esos 8 van a ser 6 millones. Por supuesto, Argentina va a crecer pero con una inflación muy superior a lo que hoy se está diciendo. De todas formas vamos a tener cierta estabilidad.
SR: Yo te iba a decir compremos acciones pero ahora pienso compremos oro para estar cubiertos.
GC: Mirá, las acciones han sufrido un golpe muy fuerte a partir del boom de los primeros días de octubre, con las actitudes que siguieron a las elecciones. Uno tendría que pensar que en algún momento van a cambiar estas actitudes del gobierno hacia los inversores, que no sólo serán golpes. Cuando un inversor ve que el gobierno le pega a los cautivos como se le pegó a Coto, lo que con razón va a pensar es “para que voy a entrar ahí” para que me peguen? El Presidente le está pegando a los cautivos y eso es lo peor que se puede hacer, mi ilusión es que el Presidente cambie su actitud, si en doce meses esto sigue igual, entonces te estaré diciendo que en lugar de ser un país de 8 millones de personas somos un país de 6 millones.
SR: Guillermo gracias por tu análisis y Feliz 2006.
GC: Igualmente, gracias a vos y felicidades.
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