| CRISIS ECONOMICA 2000 (Informe Noviembre 2000) Para enfrentar esta última crisis nuestras autoridades se han centrado en, achicar el gasto público y obtener un blindaje de 20.000 millones de dólares. Creo que además se deben abrir los objetivos de esa visión y enfocar esfuerzo e intelecto adicional en:
La revaluación de nuestro peso, nos ha llevado a situaciones que son muy difíciles, por no decir imposibles de asimilar en el corto plazo. Tengamos presente que en poco mas de un año nuestro peso se ha revaluado alrededor de un 25%. La velocidad de esta revaluación no nos ha permitido compensarla con disminución de costos y aumento de productividad. Por más esfuerzos que hicimos fue imposible perseguir ese ritmo y día a día vamos viviendo las consecuencias. La revaluación ha sido tan violenta que técnicamente no se la puede compensar en el corto plazo, y eso nos lleva a la situación actual. Se están buscando las acciones necesarias para disminuir la evasión y la elusión tributaria, pero, también tenemos que pensar en el otro extremo, es decir, cómo incrementar los ingresos públicos con nuevas inversiones. Para eso debemos acercarnos a los potenciales inversores en proyectos, de aquellas áreas que consideremos deberán ser el núcleo para un desarrollo adicional. El modo de atraerlos es el desafío al que hoy nos enfrentamos. En nuestro paper del mes Octubre, hemos analizado los efectos que ocasiona seguir revaluando nuestro peso y a la vez, presentamos varias alternativas, que podrían cambiar la tendencia. Respecto del segundo punto, descartamos que se está haciendo todo lo necesario para disminuir la evasión y la elusión tributaria. Pero además, es imperativo acercarnos a los potenciales inversores en proyectos, que guarden relación con aquellas áreas que nos servirán de base para crecer. El modo de atraerlos es el desafío al que hoy nos enfrentamos. 20.000 millones de dólares en inversiones productivas, dirigidas hacia las áreas óptimas en relación con nuestro desarrollo, significarían en un plazo de 3 años:
En definitiva, esa inversión aportaría al fisco casi el 100% de los intereses de nuestra deuda pública. Con esto, queda claro que hasta ahora sólo se está enfocando parcialmente la salida de esta situación. Si bien el blindaje permite achicar la brecha de riesgo país, eso sólo no genera alternativas de soluciones a largo plazo. Nuestro principal socio del Mercosur , ha mostrado una vez más sus intenciones, al proponer políticas activas para incrementar considerablemente sus exportaciones. Brasil sigue con su política de avanzar tres pasos, y cuando nos quejamos retroceden dos, pero en definitiva ganan uno y nosotros contentos... ¿Hasta cuando permitiremos que esta situación persista? Debemos conjugar imaginación y talento profesional, para atraer inversiones por 20.000 millones de dólares y tener claro que ésta será la manera que nos permitirá salir de la crisis. Se debe bajar el riesgo país, obtener el blindaje, reducir el gasto público, pero todo ello utilizando criterio empresario, de forma tal que nuestro objetivo sea aumentar la facturación. No nos debe asustar la implementación de políticas activas sanas. Tenemos capacidad para manejarlas en forma criteriosa y sin duda favorecerán mucho al proceso. En síntesis, busquemos un equilibrio entre la necesidad que tenemos de inversiones financieras y productivas. Usemos los mismos criterios para disponer de los recursos que hacen falta para atraer tanto a unas como a otras. Las financieras "apagarán los incendios" y las productivas "reconstruirán la economía". No dejemos que Brasil siga avanzando en su política de atraer inversiones productivas. A la globalización la entendemos a medias; de los inversores financieros aceptamos todas sus imposiciones, mientras que a los inversores productivos los dejamos ir. Es necesario, que así como existe un Daniel Marx para ocuparse de atender y calmar a los inversores financieros, exista otro hombre cuyo rol exclusivo sea trabajar para conocer los requerimientos de los inversores en proyectos para decidirse por la Argentina.
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