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COMO SE SALE DEL FONDO DEL POZO
| El
gobierno necesita un comunicador y definir el programa sustentable
que demanda el gran establishment internacional. Hay peligro de hiperinflación.
La combinación de default más devaluación es
una bomba de tiempo. |
Guillermo
Carracedo
Ex gerente general de Bunge & Born.
Cuando uno
lee los diarios o escucha la radio nota que se hace hincapié en
el hecho de que no dolarizamos a tiempo o que no era necesario salir de
la convertibilidad. No hace falta ser muy memorioso para saber que la
Argentina, con convertibilidad , sufrió en los últimos dos
años una parate total, sobre todo con el gobierno de la Alianza.
Algo había que hacer para modificar esa situación. Se devaluó.
Muchos países han devaluado, pero muy pocos devaluaron y al
mismo tiempo fueron a un default. Ese es el problema más
grave que hoy tiene la Argentina.
La sensación que yo tengo es que muchos políticos no entienden
el significado del default. Esa marginación que se hace a un país
porque no cumple con sus compromisos es en verdad muy seria. Muchos decían
"es mucho más fácil sentare a negociar con los acreedores
después del default", y es cierto. Es muy fácil
sentarse a negociar con rehenes, pero es muy difícil que quienes
están fuera de ese corralito de la deuda pública apoyen
después a la Argentina. El default es no conseguir crédito
internacional, romper el crédito local, paralizar el comercio exterior,
que nos perjudiquemos todos en nuestra calidad de vida. Los políticos
dijeron: "Señores, no podemos pagar 12.000 millones de
intereses de la dudad pública." Una cifra menor para un
holding Nación-provincias-municipios que gastaba 90.000 millones.
Cuál fue el paso siguiente a ese reconocimiento de la imposibilidad
de pagar? Que todos nosotros perdimos patrimonialmente 160.000 millones
de dólares. Hoy todos nosotros somos 160.000 millones de dólares
más pobres, debido a que hemos devaluado nuestra moneda y no podemos
defenderla porque carecemos de todo apoyo externo.
Seguimos debiendo lo mismo que antes, con la diferencia de que ahora
somos 160.000 millones de dólares más pobres.
El gobierno tiene que pensar muy seriamente qué hago con los compromisos
contraídos, porque de acuerdo a cómo terminemos agrediendo
a los acreedores va a ser la velocidad con que podamos recuperar algo
que es fundamental en la economía de un país: la confianza.
Cómo vamos a recuperar la confianza? Mostrando que estamos dispuestos
a armar una economía seria en un país donde se asuman todas
las responsabilidades a que nos hemos comprometido.
No es tan difícil salir si tenemos la decisión política
de hacerlo.
Los tres Corralitos
La Argentina es un país con tres corralitos: uno es el de los bancos,
otro es el de la balanza comercial, y un tercero que es la deuda pública.
La deuda pública y el tema de los bancos depende directamente del
factor confianza. La balanza comercial puede
ser la gran posibilidad para avanzar hacia el futuro. Quienes
queremos la libre empresa sabemos muy bien que los controles frenan el
crecimiento, aun cuando son necesarios. Con un honesto control de cambios
(cosa difícil). la Argentina puede tener una balanza comercial
favorable de 10.000 millones de dólares. Es lo único que
le queda al país: no tenemos petróleo estatal, no tenemos
granos ni cobre estatal. Lo único que podemos comprometer frente
a quien nos puede prestar dinero es el saldo de nuestra balanza comercial.
Si hacemos un poco de historia, México. prendando petróleo
por una cifra inferior al saldo de nuestra balanza comercial, consiguió
50.000 millones de dólares. Esto quiere decir que nosotros estaríamos
en condiciones de conseguir una cifra similar prendando el saldo de nuestra
balanza. Qué necesitamos para eso? Que la balanza comercial sea
manejada por un ente autárquico que use muy bien todas las variables,
para que no nos encontremos en las góndolas con galletitas belgas.
La Argentina vive un momento muy especial y hay que tener muy reguladas
las importaciones.
Cambio
de Ideas
No creo que el país esté preparado
para flotar su tipo de cambio. La flotación traería hoy
más complicaciones que beneficios. Me inclino por un
cambio fijo y por un buen manejo de la balanza comercial, cuyo saldo es
el que nos tiene que permitir conseguir fondos para dos funciones específicas:
pagar los intereses de la deuda pública (para con eso pasar a ser
confiables) y poder dirigir el crédito. Esto es muy diferente de
lo que yo mismo pensaba en la época de Grinspun o Sourroville,
pero las condiciones de la Argentina de hoy son totalmente distintas.
En el contexto actual, la balanza comercial es lo único que tenemos
para agarrarnos de algo. En todo lo demás dependemos de quienes
se perjudican más o menos con las medidas que se adopten. El único
elemento con que podemos conseguir los fondos para crecer es a través
de nuestra balanza comercial.
| La
Prensa, lunes 28/01/2002. |
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