CHANCES PERDIDAS

INFOBAE 21 de marzo de 2003


La guerra es sinónimo de muerte, así que resulta incómodo analizar los aspectos económicos y sobre todo enfocarlos con la óptica del beneficio. En estas lineas no hablaré mas de la muerte y trataré de robotizarme para ver el otro lado de la guerra. La economía tiene su presencia, y debemos estudiar cómo tomar esas ventajas.

Hay dos tramos perfectamente definidos. Uno, la preguerra, y otro, la posguerra. La alta tecnología bélica y la diferencia de fuerzas permiten suponer que el período de guerra propiamente dicho será muy corto y que el día después será muy cercano.La reparación de la infraestructura del país atacado y del deterioro de los recursos de los atacantes se llevará a cabo en dos etapas. Una inmediata, para recuperar el funcionamiento mínimo indispensable, y otra mediata, para la normalización total.

Los EE.UU. lideran ! la etapa de posguerra, y por la lógica de la política y geopolítica internacional, podemos suponer que se armará un ranking para la reconstrucción física, intelectual y material. En ese ranking estarán primero las empresas de los países que participan en forma más agresiva; las seguirán aquellas de los que hayan dado fuertes muestras de apoyo, y en el último segmento estarán las empresas de países que para la definición de los líderes de esta contienda hayan mostrado actitudes dubitativas o bien directamente hayan dado un mensaje negativo.

Así, podemos pensar que, al estar la Argentina en este último segmento, sólo tendrán posibilidad de participar en la reestructuración aquellas empresas de capitales pertenecientes al primer sector del ranking. Además el hecho de que nuestro país esté en default también nos quitará posibilidades, ya que el mundo económico tratará de beneficiar a las economías que estén tambaleando y con riesgo de caer en cesación de pagos para ayudar a evitar que esto ocurra. Sólo queda el espacio para exportar a países que, al volcarse a los planes de reconstrucción, tengan que suplantar el mercado interno.

El único sector en nuestro país que podrá ver ventajas directas será el de alimentos, pero muy leves. Queda una esperanza: que después de las elecciones si el presidente electo es de satisfacción de los EE.UU. recibamos una porción extra de participación.


Guillermo Carracedo

 

 

Todos los derechos reservados
Prohibida su reproducción total o parcial sin la autorización de guillermocarracedo.com