|
Desde cualquier ángulo que
observemos al país, estamos sufriendo una parálisis
. Debemos ir separando la crisis por módulos y acercar propuestas
que puedan ser analizadas y discutidas. Aquí detallo una
síntesis de uno de esos módulos, el que buscaría
alternativas para incrementar la producción.
El nuevo mapa de consumo marca un
considerable achicamiento de la tradicional clase media. Históricamente
la estructura de consumo en nuestro país estuvo siempre basada
en la fortaleza de este sector, con una tendencia a mejoras sociales,
de condiciones de vida, de bienestar y de sólida educación.
Ahora debemos modificar ese enfoque.
Para proyectar el nivel de consumo debemos separarlo en tres áreas.
Altos ingresos, ingresos medios (con bajo PBI per cápita
con medición internacional), ingresos bajos (pobreza - indigencia).
Hoy los ingresos medios distribuyen sus egresos mayoritariamente
hacia los productos de consumo masivo y servicios, y una pequeña
proporción a productos suntuarios, con casi nula capacidad
de ahorro.
A su vez, la inversión productiva
global con mayor demanda de mano de obra, está orientada
a:
- Empresas que producen para
abastecer ingresos medios.
- Empresas que producen para
abastecer ingresos bajos
- Empresas que producen para
abastecer a la región.
- Empresas que producen para
abastecer extra región.
- Empresas que producen para
sustituir importaciones
- Empresas de servicio.
|
Algunas empresas combinan dos o más
de estas alternativas.
La franja de mayor consumo unitario
es la de ingresos medios y teniendo en cuenta lo dicho anteriormente,
por su capacidad adquisitiva, se va a a centrar en productos de
consumo masivo y servicios. Las empresas que los proveen serán
conjuntamente con las que tienen una gran proporción de su
facturación basada en la exportación y en la sustitución
de importaciones, las que lograrán el incremento en facturación
más rápido de nuestro país, si se dan las condiciones
necesarias. Las autoridades deben crearlas para lograr el desarrollo
inmediato de estas empresas. Nuestro país ha perdido la posibilidad
de dirigir el crédito al sector empresarial ya que la realidad
es que hoy no hay crédito disponible.
Para poder avanzar una empresa necesitará
del apoyo externo.Las empresas locales no tienen la potencia necesaria
para obtener fondos fuera del país. Esto debe ser compensado
por el Estado. Pero no un Estado proveedor de créditos, sino
por uno que establezca reglas claras y de suficiente fortaleza,
como para que desde el exterior se considere la posibilidad de proveer
el dinero necesario para incrementar el comercio exterior.
La falta de credibilidad que tenemos
hoy en el exterior sólo se podrá compensar con Políticas
de Estado consistentes y verosímiles.
Esas políticas de Estado
confirmadas por el Poder Legislativo, en una primera etapa deberán
establecer las condiciones para que:
- Argentina muestre como meta
un objetivo de incremento constante del comercio exterior,
para lo cual se crearán los mecanismos nacionales,
provinciales y municipales que se requieran. Aquí
las entidades gremiales empresariales y las de profesionales
deberán aportar conocimientos y experiencia para
el armado de esos mecanismos.
- Se muestre la intención
inequívoca de vigorizar el intercambio regional.
El Mercosur debe convertirse en el gran mercado regional
buscando complementos de producción en el área,
se deberán buscar los caminos para encontrar unificaciones
fiscales y finalmente cambiarias.
- Se defina la decisión
de ser un eje de atracción de proyectos productivos
y la determinación de reinsertarnos en la economía
mundial. Debemos confirmar al mundo que respetaremos nuestros
compromisos y enfrentaremos nuestra responsabilidad por
los incumplimientos.
- Las Pymes serán fundamentales
en este objetivo. Ellas tienen la posibilidad de disminuir
los alarmantes índices de desocupación, a
la vez que son las que con mayor rapidez podrán incrementar
los ingresos fiscales. Son estas empresas las que con mayor
facilidad se pueden adaptar si tienen el apoyo necesario.
- La exportación de
diseño será una de las claves para nuestra
recuperación. Debemos proponer a los países
desarrollados que acepten nuestros productos que por calidad
y precio puedan ser competitivos en esos mercados para ayudarnos
por esa vía a disminuír la presión
de nuestra deuda pública.
- El gobierno, conjuntamente
con las Universidades creen las herramientas necesarias
para el apoyo intelectual a las Pymes en ambas vías:
la producción y la comercialización externa.
Las Universidades deberán aceptar ese desafío
y transmitir conceptos claros para que comprendan las posibilidades
que se les presentan.
- Se instituyan exenciones
impositivas para que las empresas destinen fondos a las
Universidades, para investigar la producción local
de aquellos bienes que puedan sustituir los insumos importados
y para lograr un incremento en la exportación de
bienes y servicios. Las Universidades deberán ser
también las encargadas de entrenar la mano de obra
calificada para estos objetivos.
- Se busquen esquemas para
otorgar beneficios fiscales de largo plazo para aquellas
empresas que aportan al proceso industrial un alto incremento
de valor a través de mano de obra. Aquí merecen
un párrafo especial las empresas constructoras. Ellas
son verdaderas locomotoras en relación a las mejoras
socioeconómicas, ya que
tienen una franja muy
extensa de niveles de mano de obra y requieren una gran
variedad de pequeñas empresas proveedoras de insumos
y de servicios.
|
Tenemos mucho por hacer y es fundamental
que tomemos conciencia de que hay que empezar YA. No podemos seguir
paralizados. La sociedad está angustiada y no hay tiempo
para esperar a las nuevas autoridades. Sin Políticas de Estado
seguiremos en esta curva descendente. Los políticos deben
actuar.
|