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LA CRISIS MUNDIAL ACELERO LA LATENTE CRISIS REGIONAL
Noviembre 1997
La crisis mundial
que estamos viviendo actualmente, puede afectar de distintas formas y dejar
diversas secuelas que en muchos casos serán difíciles de superar.
Si analizamos
aisladamente nuestro panorama podríamos afirmar que estamos en
condiciones de afrontar esta situación con muy bajo costo. Pero
desgraciadamente esto no es así. Brasil, nuestro vecino se encuentra
en una situación precaria. Hablo de vecino y no de socio ya que
he escrito mucho sobre la desigualdad que existe en el comportamiento
entre los integrantes del Mercosur y esto ha quedado demostrado en distintos
acontecimientos. Decía hace varios meses, "Brasil tiene una
inclinación cada vez más pronunciada a resolver sus problemas
y recién después analizar las consecuencias regionales.
Avanza tres pasos para luego retroceder uno y así conformar a sus
socios regionales". Esto se ha visto reflejado en gran parte de sus
resoluciones de los últimos tiempos. También expresaba textualmente
en un paper de este año. "Hasta el momento nada ha resultado
dramático para nuestra economía, pero si continúa
esa tendencia, podríamos sentir los efectos" y agregaba en
otro del mes Mayo:
"Hoy
Brasil está alarmado por su déficit comercial y por la posibilidad
de una recesión"
La situación
actual podría resumirla:
- La
crisis internacional encontrará el equilibrio en un plazo
corto.
-
La crisis de Brasil se extenderá ya que hoy están
pujando elementos económicos y políticos. Podemos
decir que se ha instalado y llevará tiempo superarla.
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Las próximas
elecciones brasileñas condicionan y demoran la toma de decisiones
correctas en materia económica. El fantasma de una recesión
profunda, la preocupante balanza comercial deficitaria, el incremento
de la desocupación que se produciría inevitablemente tanto
por el pasaje de una parte importante del PBI público al privado
como por la recesión y el constante aumento del endeudamiento público
interno tienen en vilo a los políticos de ese país.
Si nos limitamos
a pensar que la crisis en Brasil sólo afectará a nuestra
economía porque disminuirán parte de las exportaciones,
estamos focalizando el problema sin tener una visión global.
Argentina
necesita de inversores en proyectos productivos para hacer crecer su economía
y disminuir su desocupación. Los inversores en proyectos ven a
la región desde dos facetas.
- La
exportación extra región.
- El
gran mercado regional de más de 200 millones de habitantes.
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Si ese gran
mercado regional se estanca, queda como única posibilidad para
los inversores los negocios extra región. Evidentemente esto hace
replantear los estudios antes de decidir la entrada a la región.
Por supuesto que los proyectos que están iniciados no se van a
paralizar, seguramente se irán materializando más lentamente,
pero sí, habrá un compás de espera para analizar
otros nuevos. Ese paréntesis en el flujo constante de inversiones
que necesita la región hará sentir sus efectos en los próximos
seis meses, sumando así otro factor de incertidumbre que puede
llegar a aumentar la crisis regional. A su vez, se incrementará
el riesgo país por lo que los inversores en proyectos pretenderán
tasas de retorno superiores y los inversores financieros incrementarán
las tasas a las cuales estarán dispuestos a prestarle fondos al
país y a las empresas.
Las consecuencias
inmediatas serán disminución de crecimiento, recesión
y desocupación.
Debemos seguir
muy de cerca el comportamiento de los actores del mercado cambiario en
Brasil. Si las autoridades no logran doblar el brazo al mercado y se produce
una crisis cambiaria con la lógica irracionalidad con que se mueven
los pequeños ahorristas ante una situación así, esto
podría actuar como detonante en nuestro país y hacer peligrar
la convertibilidad. Conocemos que los tiempos de las crisis irracionales
son mucho más rápidos que los tiempos económicos
y por más que tengamos un buen esquema de convertibilidad peso/dólar
y un sistema bancario eficiente y protegido, una situación descontrolada
podría llevar a hacer estallar el sistema.
Brasil tiene
la posibilidad de obtener adelantos importantes de fondos sobre su programa
de privatizaciones y también sus autoridades podrían eventualmente
acudir al FMI, pero todo esto lleva un tiempo y dependiendo de las circunstancias
muchas veces los mercados no están dispuestos a esperar.
La firmeza
y convicción que demuestren las autoridades en ese país,
el apoyo de los distintos sectores políticos y de liderazgo serán
instrumentos esenciales para superar el inminente temporal.
En síntesis,
nuestro país puede llegar a ser víctima de las consecuencias
del desequilibrio en Brasil y debemos ir tomando los recaudos necesarios.
Es el momento en que nuestras autoridades deben dejar de lado la debilidad
de negociación y exigir con todas las armas de la diplomacia, las
acciones necesarias para que Brasil logre estabilizar rápidamente
su situación evitando así que la crisis se regionalice.
Tendremos
que seguir muy de cerca los pasos que van dando las autoridades brasileñas
para resolver sus problemas, las posibilidades de éxito inmediato
que puedan obtener y prepararnos para que el eventual fracaso de Brasil
nos afecte lo menos posible.
Si la crisis
económica se profundiza podemos llegar a encontrarnos con una fuerte
crisis social, las autoridades argentinas deben analizar los eventuales
efectos negativos que la situación en Brasil puede llegar a producir
sobre nuestro país, olvidarse de ciertos fundamentalismos de política
económica destinando imaginación. Intelecto y también
presupuesto para tener preparada una red de seguridad social si las circunstancias
lo requieren.
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