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No cabe duda que cuando ciertas variables del contexto se modifican, es necesario poder acompañar ese cambio para que no nos encontremos inmersos en un escenario con determinaciones diferentes y nuestra actuación siga siendo la misma que fue en el pasado, cuando el contexto era otro.
Podemos graficarlo diciendo que sería como mantener una misma coreografía cuando ya ha cambiado la música.
Esto que quizás parezca tan obvio, no suele serlo para los actores del proceso en cuestión.
La recreación del rol laboral implica la necesidad de nuevos enfoques y nuevas prácticas. El espacio de obviedad compartido por integrantes de la organización, en ocasiones no facilita la generación de cambios verdaderos.
El coach, se constituye con su intervención en el trabajo de recreación de roles, en un observador externo cuya escucha se focalizará en distinguir cuáles son las posibilidades que la persona no está viendo, justamente por constituir la cultura de la organización a la que pertenece. Es fácil pensar esto si lo traspolamos a experiencias vividas en algún viaje a otro país. Cuántas son las cosas que podemos ver en otras culturas y que para quienes las viven, son absolutamente transparentes. Simplemente no las ven por ser parte de ellas.
Si pensamos en los diferentes roles laborales, es necesario revisar sus descripciones tradicionales.
En gran medida esto es algo que pueden desarrollar los integrantes del área de recursos humanos de las empresas. Su conocimiento y compromiso respecto de las reglas escritas y no escritas es importante, siempre y cuando no resulte un factor contraproducente, ya que en definitiva también son parte de esa cultura y comparten la ceguera cognitiva que de ella deriva. Es por eso que la tarea se potencia con la actuación del coach externo cuya función es escuchar ese trasfondo de obviedad e intervenir proponiendo nuevos modos de ver y hacer.
Tomemos cualquier rol en la empresa. Pidamos a quien lo ejerce que lo describa. La persona nos va a dar una lista de tareas. En función de dichas tareas va a planificar su capacitación y buscará desarrollar las aptitudes necesarias para la función. Esto a su vez va a determinar su desarrollo profesional en la empresa. De aquí deriva la importancia de poder describir el rol con la mayor apertura posible a nuevas perspectivas.
Es fundamental no perder de vista los cambios que vivieron las organizaciones en nuestro país a partir de la crisis política y económica de los últimos años.
Debemos repensar todos los apectos que hacen a la potencialidad de los recursos humanos, permitir que cada integrante de la empresa recree su rol a partir de su propia experiencia y de lo que él considere que significa agregar valor a su gestión.
Gabriela Terminielli
Directora de CADEC S.A.
gabriela@guillermocarracedo.com
Coach Organizacional
Lic. en Psicología
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