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No es ni amigo, ni cómplice, ni psicólogo, sino la persona que acompaña y despeja la paja del trigo en las relaciones interpersonales y sociales. Ayuda a recomponer visiones, a inventar salidas para problemas "insolubles" y a equiparse para enfrentar un mundo que dejó de existir. También, asesora sobre arte, literatura, seducción, moda, psicología. Muchos lo contratan para adoptar un espejismo de
cultura y destacarse en reuniones sociales, y otros para que los ayude con sus parejas. Lo que comenzó como una tendencia para ejecutivos ahora se difundió casi como una nueva religión.
PABLO E. CHACÓN
El coach es un invento norteamericano. En la Argentina, empezaron a proliferar entre los empresarios, ejecutivos, financistas y gente de la farándula a fines de la década del 90. Pero hoy, su influencia se extiende hacia otros universos. El coach es un especialista de nivel terciario (no universitario) que se ocupa de preparar a los sujetos, uno por uno, con el objeto de optimizar recursos que permanecen inactivos o presas de algún bloqueo o inercia. En la Argentina, La UP, la UADE, la Universidad de Belgrano y el Instituto Lasalleano de Estudios Superiores ofrecen sus matrículas, que incluyen cursos de preparación neurolinguística . El coach puede ser un intuitivo, pero entonces corre el albur de que se lo confunda con un manosanta .
En algunos casos, puede parecer un director espiritual o un comisario político (Carlos Kunkel , por ejemplo, es el coach de la tropa K), pero si es un profesional, el coach no mistifica, no idealiza, no amonesta, no da consejos porque el coach consejos no da; y no promete nada que no pueda cumplir. El coach tiene un parentesco lateral con el psicólogo de empresa, pero su intervención es más directa, breve y puntual; no atiende a sujetos con problemas graves sino a gente normal.
¿Existe alguien que haya tenido que tomar una decisión crucial y no haya recurrido a un consejo, una segunda opinión, la de alguien menos interesado en nuestro bienestar y más en lo que conviene a ese momento, cuando hay que actuar con absoluta frialdad, cuando lo que conviene es una visión "desinteresada" de nuestros intereses inmediatos? Es el momento del coach .
Los coachs empezaron trabajando con los yuppies . Ahora tratan a amas de casa, jubilados, periodistas, brokers . En la IBM argentina y en la estadounidense, claro está todo el personal jerárquico tiene derecho a su coach . En diciembre del año pasado, un estudio realizado por el Syntec francés (el INDEC local) informaba que el 89 por ciento de los responsables de las áreas de relaciones humanas de las empresas estatales y privadas, recomendaba el coaching a sus colaboradores.
En la última década, la demanda de coaching se disparó. El Chartered Institute of Personnel and Development con sede en Londres, precisó que durante 2005, 9 de cada 10 entrevistados utilizaron coaching para mejorar su rendimiento y productividad. El incremento es consecuencia de los cambios en el mercado de trabajo. "El ambiente es más complejo, las organizaciones se están achatando y la gente se siente solitaria en los niveles más altos", dijo a PERFIL el politólogo y consultor Rosendo Fraga.
¿Quién es un buen coach ? Alguien que pueda pensar como parte de un equipo; que tenga capacidades interpersonales, que sea objetivo; y que desea que otros los que le pagan tengan éxito sin querer quedarse sólo con el crédito.
El coaching es mas un arte que una disciplina. Thomas Leonard , un pionero, afirma que en menos de cinco años, todos tendremos un coach que funcionará como escolta para evitar la improductividad de la tristeza, el desasosiego del pensamiento crítico y la potencial algarada de la insatisfacción.
Gabriela Terminielli, experta en RRHH, dice que "las organizaciones suelen implementar programas de coaching provenientes de la cultura estadounidense", y que si bien esos diseños son impecables, es lícito preguntarse qué pasa en la realidad, teniendo en cuenta que muchos de los expositores que visitan la Argentina suelen no estar al tanto del nuevo mapa social. La solución es que "quienes hacemos coaching
complementemos nuestras intervenciones con desarrollos potenciales en este escenario", y se anima a tirar una clave: "La variable cultural, que observa y adapta los aspectos de la cultura argentina".
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